EL PROYECTO:

Campaña de buenas prácticas en formación bonificada: campaña de difusión y concienciación de las empresas en el buen uso de los créditos asignados para la formación.

 

JUSTIFICACIÓN:

En los últimos años  están proliferando empresas dedicadas a la formación bonificada que usan estrategias comerciales para la captación de alumnos trabajadores que rayan la ilegalidad. Sirva de ejemplo los catálogos de regalos que se usan como señuelo y que evidentemente después repercuten en los créditos; o aquellas empresas que ofrecen usar los créditos en servicios ajenos a la formación (mantenimiento informático, de oficina, prevención de riesgos laborales, ley de protección de datos…), o las que simplemente persiguen el reparto de los créditos en connivencia con el empresario.

La mayor parte de estos centros de formación carecen de instalaciones dedicadas a la enseñanza y de profesores adecuados, consistiendo su estructura en oficinas comerciales y una red de vendedores

En estos casos, la formación pasa a un segundo plano, ya que, en la gran  mayoría de las veces, se trata de cursos a distancia sin ningún interés para el trabajador ni para la empresa, en los que el alumno recibe un material de dudosa calidad, sin apoyo de profesores-tutores que hagan el seguimiento del aprendizaje y a cambio la empresa se beneficia del obsequio, servicio u otros.

Debemos recordar, que es el empresario el único responsable del uso y bonificación de los créditos destinados a formación, y no la empresa de formación o de servicios que proponen su uso fraudulento. Por lo tanto  será el empresario que se bonifica de forma ilegal el que tendrá que devolver la bonificación recibida.

Recientemente la Ley 13/2012, de 26 de diciembre, de lucha contra el empleo irregular y el fraude a la Seguridad Social modificó el Real Decreto Legislativo 5/2000, de 4 de agosto, considerando, en el artículo 23 apartado h) como infracción muy grave el falseamiento de documentos para la obtención o disfrute de bonificaciones en materia de formación continua.

En este escenario, es responsabilidad de la Asociación de Empresas de Formación de Córdoba (ACEPCOR) denunciar esta situación y plantear soluciones para velar por las buenas prácticas en el sector.

 

OBJETIVOS:

Difundir entre las empresas las  buenas prácticas en la contratación de cursos financiados con los créditos asignados a la formación.

Concienciar a las empresas de su responsabilidad ante el uso fraudulento de los créditos de formación y el perjuicio que les puede ocasionar.

Defender la buena imagen de los centros que cumplen con rigor todas las exigencias de calidad en la formación y de la normativa, en contraposición a los que no lo hacen.

Convertir a ACEPCOR en una referencia en materia de buenas prácticas en la formación bonificada para empresas y asociaciones empresariales.

Potenciar la formación continua de los trabajadores como una inversión, nunca como un gasto.

 

DESTINATARIOS:

Asociaciones empresariales.

Colegios profesionales.

Administraciones con competencia en la materia.

Empresas de formación.

Entidades proveedoras y gestoras de la formación bonificada.

Empresas en general.

Puedes ampliar la información sobre la campaña de buenas prácticas en: http://buenaspracticas.acepcor.org/

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